Cordero: qué pedir en la carnicería
El cordero es la carne de las celebraciones. El lechal, que solo se ha alimentado de leche, tiene una carne muy tierna y de sabor suave, perfecta para asar entera o en cuartos; el recental, algo mayor, tiene más sabor y aguanta bien guisos y calderetas. Las piezas más habituales son la pierna y la paletilla, para el horno, y las chuletillas de palo o de riñonada, para la plancha o la brasa.
El cordero asado pide fuego suave y tiempo, mientras que las chuletillas, finas, se hacen en segundos sobre una plancha muy caliente. Como suele ser carne de ocasión especial, merece la pena encargarlo con antelación en la carnicería para tener la pieza y el tamaño que necesitas.